Contratos
Criterios de publicación
Qué se publica de la contratación municipal, de dónde sale y qué no se publica.
Qué se publica
Todos los expedientes de contratación de los órganos del ayuntamiento incluidos en el perímetro, sin filtrar por importe.
También los que quedaron desiertos, los desistidos, los renunciados y los anulados. Aparecen con su estado y no suman en los totales de adjudicación.
Todos los importes son sin impuestos, en euros, tal y como los publica la fuente.
De dónde viene
De la Plataforma de Contratación del Sector Público, la fuente oficial donde el ayuntamiento publica sus anuncios. El Visor no reintroduce datos a mano: los toma de ahí.
La carga es diaria. La cobertura completa es de 2020 a 2026; 2019 es parcial y lo anterior, residual.
Cada expediente enlaza a su anuncio original, para que cualquiera pueda comprobar el dato en la fuente sin fiarse del Visor.
Qué no se publica, y por qué
Los documentos del expediente. No todos los contratos llevan el pliego enlazado en origen, y el Visor no puede publicar lo que la fuente no publica: en el apartado de datos abiertos se indica exactamente qué porcentaje de este ayuntamiento lo trae.
Los datos de los licitadores que no resultaron adjudicatarios. Se publica cuántas ofertas hubo, no quién las presentó.
La ejecución y la liquidación del contrato. No están en la Plataforma de Contratación: son dato del sistema de gestión del ayuntamiento. En la ficha de cada expediente aparecen en gris, diciendo por qué.
Ninguna de estas ausencias se oculta: la página de datos abiertos publica exactamente qué porcentaje de expedientes trae cada dato y de quién depende subsanarlo.
Obras públicas
Todas las actuaciones que el ayuntamiento carga: obras, inversiones, conservación y mantenimiento, sin filtrar por importe. De cada una se publica su tipo de intervención, dónde está, en qué estado, cuánto costaba cuando se aprobó, cuánto cuesta hoy y cuánto ha costado al final.
El dato lo mantiene el propio ayuntamiento desde su panel de gestión: da de alta cada actuación, actualiza su avance y sus hitos, sube las fotos y anuncia los cortes de calle. También puede cargar muchas obras de golpe con un modelo de Excel. Cada obra dice de dónde sale su información y cuándo se actualizó por última vez. Lo que viene de la contratación pública —el importe adjudicado y la empresa— sale de la Plataforma de Contratación del Sector Público, y eso no lo teclea nadie.
Los documentos del expediente: son ficheros del sistema de gestión municipal. Los avisos de incidencias que envían los vecinos: son un canal hacia el ayuntamiento, no un tablón. Y la referencia catastral en la búsqueda, que necesitaría una conexión con el Catastro que este visor todavía no tiene.
Cuando un dato no consta, se dice «no consta»: no se rellena con otro. Si no sabemos lo que se aprobó, la desviación de esa obra no se calcula, porque una desviación del 0 % afirmaría que el ayuntamiento cumplió, y eso no lo sabemos. Los hitos que faltan aparecen igualmente, con el motivo escrito.
Límites legales
Los límites que la normativa de transparencia, de contratación y de protección de datos impone a lo que puede publicarse.